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miércoles, 16 de marzo de 2016



CAPELLANÍAS FUNDADAS EN LA IGLESIA DE
SANTIAGO EL MAYOR DE BELALCÁZAR


INTRODUCCIÓN: La capellanía era una institución mediante la cual el testador dejaba  una serie de bienes o dinero para que con las ganancias o rentas se pagaran misas por la salvación de su alma o la de sus familiares. Se vinculaba a una iglesia, ermita o capilla privada y el fundador nombraba al patrono o administrador, generalmente un familiar cercano, e igualmente establecía el orden de sucesión y nombramiento de capellanes. Al quedar vacante la plaza de capellán, por muerte de su titular u otro motivo, se abría un proceso de elección y los aspirantes debían probar su parentesco más inmediato con el fundador.
Los bienes, salvo excepciones,  pasaban a formar parte del patrimonio de la Iglesia Católica y su venta debía ser autorizada por la autoridad eclesiástica. Se diferenciaba de la Obra Pía porque ésta era una fundación de carácter benéfico: las rentas se destinaban a su reparto entre los pobres de la localidad o en dotes para los parientes más necesitados del fundador.  Eran un instrumento de prestigio social y un modo de sustento para familiares no favorecidos por los mayorazgos.
 El dinero en efectivo de las Capellanías y Obras Pías se invertían en censos y préstamos; así encontramos un poder de 1704 otorgado por el Excmo. Sr. don Juan Manuel Diego López de Zúñiga y Guzmán Sotomayor y Mendoza, Duque de Béjar, a favor de don Sebastián de Arias Ribadeneira, presbítero, natural de la villa de Talarrubias y residente en la de Madrid en la Corte de su Majestad, en el ejercicio de capellán del Excmo. Sr. Duque para que pueda buscar y busque un empréstito de Obras Pías hasta 60.000 reales de vellón. En cumplimiento de dicho poder se extienden varias escrituras en la villa de Belalcázar, conforme a los protocolos notariales. 
En el archivo del Obispado de Córdoba se conserva numerosa documentación que abarca desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, y en cada expediente se van acumulando las nuevas peticiones de sucesión en las capellanías vacantes. Por supuesto que no se encuentran todas las capellanías que se fundaron, ni toda la documentación completa, por los avatares históricos. Nos limitaremos a realizar un breve extracto de la documentación examinada.

CAPELLANÍA DE DIOS PADRE: 
En el testamento que otorgó el 13 de julio de 1578 ante don Juan Gutiérrez, escribano público de la villa de Belalcázar, el licenciado don FRANCISCO DE MEDINA mandó que al morir se dispusiese de
la totalidad de sus bienes y se hiciesen tres partes de ello: de una primera parte, mandó que la mitad de ésta sirviera para la fábrica y obra de la capilla de Dios Padre; la otra mitad, la legó para limosnas y casamientos de parientes suyos, pobres o enfermos. La segunda parte la destinó a un capellán y la tercera para otro capellán. Los bienes destinados se recogen en un Memorial que consiste en los censos que se otorgan, un total de 3.481.730 maravedíes, de los cuales se escritura al Marqués de la Guardia un censo por importe de 56.000 maravedíes, y al Concejo de Hinojosa  1.124.500 maravedíes. Existen documentos desde 1572 a 1781 con peticiones de sucesión de capellanes y opositores a las mismas, con prolija información del parentesco con el fundador e incluso árbol genealógico. Así aparece que don Juan de Cáceres y de Medina  era hijo de doña Ana Morillo de la O y de don Juan Andrés de Cáceres, y éste, a su vez, era hijo de doña Paula de Medina y don Juan de Cáceres y Medina, y éste último era hijo de don Juan de Cáceres y de doña Antonia de Medina, hermana de Ana Bravo de Medina, madre del licenciado don Juan de Armenta. Entre sus antepasados se encuentra Juan de Medina casado con Catalina García “la MOYANA”.
(En el árbol genealógico diseñado por el sacerdote de Belalcázar  Sr. Murillo Torrico en 1912, se hace constar que Catalina García “la MOYANA” era “nieta-sobrina carnal de SEBASTIAN de BELALCAZAR, conquistador del Ecuador, del Norte del Perú, y del Sur y Oeste de Colombia”. Hemos de resaltar que en dicha fecha aún se conservaban los libros de bautismo en la Parroquia y numerosa información sobre las capellanías, datos que tuvo que tener en cuenta el Sr. Murillo para elaborar tan preciado documento). Igualmente aparecen como padres del fundador don Antón García de Medina casado con doña Catalina García de Guevara.

CAPILLA DE DOÑA GUIOMAR DE MENDOZA Y ARAGÓN: 


Fundó esta capellanía el Sr. Duque de Béjar don Francisco de Zúñiga, conforme a la clausula del testamento que otorgó la Excma. Sra. Marquesa de Ayamonte y primera mujer del Sr. Duque: suplica al marqués, mi señor, que a donde quiera hiciese su asiento, allí lo mande llevar, para que se digan tres misas cada semana, viernes de la Pasión, sábado de la Ascensión de Nuestra Señora, el lunes de Réquiem, y un responso todos los domingos y días festivos del año sobre su sepultura, después de la misa popular.  Para pagar estas misas se dé al sacerdote que las diere dos reales por cada misa y suplico al marqués mi señor que así se haga y mando a mis hijos y sus    herederos que así lo cumplan so pena de mi maldición.

La licencia fue otorgada por el Obispo don Diego de Álava y Esquivel, tras el informe favorable de don Francisco López de Córdoba, rector de la Iglesia de Belalcázar, don Francisco de Medina, vicario, y don Juan López, capellán, y con derecho de colocar sus escudos.                                                     
El Conde presenta como primer capellán de la dicha capellanía, al Bachiller Francisco López Córdoba. 
El día 31 de diciembre de 1582 se otorgó escritura de censo, quedando como Patrono de la capellanía el Sr Duque con facultad de elegir y nombrar el capellán o capellanes que gustara (Según el Archivo Histórico Nacional, sección Ducado de Osuna). 
Lamentablemente esta capilla desapareció con la reconstrucción de la iglesia que comenzó en el año 1.961 e inaugurándose en 1.967. Actualmente el espacio de dicha capilla lo ocupa el archivo parroquial. 
Los escudos que lucía  esta capilla  están en la de Santiago, que antiguamente era la de Dios Padre.

CAPELLANÍA FUNDADA POR HERNÁN RODRÍGUEZ: 
Natural de Belalcázar y vecino de la villa de Caramanta, en la Gobernación de Popayán, donde tuvo una encomienda de indios. Tenía un hijo mestizo, Hernandillo, habido de la india Inés y sospecha de tres más con la misma. Su hijo debía recibir la mitad de sus bienes y la otra mitad se dividiría entre sus hermanos Francisco de Morillo y María de Perea, residentes en España. Los bienes que poseía en España, los deja por mitad a sus hermanos. Los bienes que poseía en Indias, declara que son castrenses, habidos de su arte militar y consistían en 15 esclavos negros adultos, de ambos sexos, y cuatro chicos. Hay también bueyes, vacas, ganados y otros bienes en oro y plata, casas y tierras. Instituye en su testamento una capellanía en Belalcázar con la renta suficiente para sustentar un capellán y darle salario para que celebre tres misas rezadas semanales y cuatro misas cantadas cada año en la Iglesia Mayor. Las rentas deben sufragar los ornamentos, vino y cera necesarios. Nombra patronos a su hermano Francisco Morillo y a su primo, el bachiller Francisco de Medina, quienes, a su vez, nombrarán otros patronos al fin de sus días y así sucesivamente para siempre. Deja 10.000 maravedíes para casar en su patria chica a una huérfana de las más pobres de su linaje, y para vestir a cuatro indígenas. Lega 30 pesos de buen oro, como limosna, para redimir a un cautivo, y una cantidad a los frailes de San Francisco de Jerusalén. 
Lo dispuso el 14 de abril de 1556 ante el escribano público, y el 3 de junio de 1556 el albacea don Miguel de Medina jura que los bienes del difunto estaban en su poder. (Archivo del Obispado, y “algunas notas sobre cordobeses en las Indias de Lourdes Díaz-Trechuelo”).

CAPELLANÍA DE DON ALONSO DE ARMENTA: 
Con agregaciones del licenciado don Alonso Caballero Carvajal. Hay documentos desde 1576 a 1800. Fue capellán don Alonso de Medina Armenta. Sucede don Ignacio Morillo. Hay partidas de bautismo de Antonio hijo de Juan de Armenta y Catalina López; padrino: Pedro Cid Caballero. Informa que Juan Bravo de Armenta era hijo de Antonio Murillo y de María de Medina.

CAPELLANÍA DE SAN ANDRÉS: 
Fundada por don FERNANDO LÓPEZ DE CÓRDOBA en 1645, hay documentos desde 1655 a 1839. Fue 
capellán don Juan Morillo de Medina. Aparece un certificado de matrimonio de don Cristóbal Bravo Cid, hijo de Cristóbal Bravo Cid y de María Sánchez la Baqueriza, con doña Juana Romero, hija legítima de Juan Romero, familiar del Santo Oficio, y de María de Córdoba. Padrino: Francisco Cid Moreno y doña Gerónima de Zúñiga, su  mujer,  todos  vecinos  de  esta  villa.
Testigos: Manuel, Francisco y Sebastián Murillo Velarde.
Firma el licenciado don Alonso García Morillo.
En 1693 se casó en Santa Eufemia don Cristóbal Bravo Cid, vecino de Belalcázar, viudo de doña Agustina Hidalgo Chacón, con doña María Benítez de Moia, hija de Pedro Caballero y María Benítez, vecinos de Santa Eufemia. Testigos: Sr. Marqués de la Guardia, y el Sr. Don Diego Mesía Carrillo Fonseca y don Diego Torralbo, vicario.


CAPELLANÍA DE MARÍA GARCÍA MOYANO: 
Viuda de don Alonso Muñoz Cuadrado. Fundada en 1619. Hace donación a su sobrino don Francisco del Cerro, estudiante, clérigo, (hijo de Juan Sánchez de Medina y de Francisca Moyano, hermana de la fundadora), de las escrituras de censos y heredades. Sucede el licenciado don Andrés de Cáceres y Medina y posteriormente el sacerdote don Juan Manuel Palomo de Medina en 1762. Hay partida de bautismo de Gaspar Palomo de Medina, hijo de Pedro Palomo y de María Bravo Morillo Medina y Cabanillas (hija de Juan Cabanillas y de Ana Bravo de Medina Moyano Morillo). Igualmente, una partida de nacimiento del año 1698, de Antonio, hijo de Ana Bravo y Antonio Delgado de las Misas;  el padrino fue don Alonso Márquez de Prado. Aparece documentación relativa a don Manuel Antonio Suárez, alumno del seminario San Pelagio y descendiente de doña Candela de Medina.

CAPELLANÍA DE DOÑA ALDONZA DE SAAVEDRA: 
Es pedida en 1824 por don Manuel de Medina, por estar vacante de don Fernando de Obando y Saavedra, vecino de Cáceres. Hay documentación desde 1600 a 1684, con datos sobre los Bravos, Vargas o Mendozas.

CAPELLANÍA DE DON PEDRO CID DE VALENCIA Y ZÚÑIGA: 
Vacante por muerte de Juan Muñoz Cortijo, que era nieto de Francisco Cid Murillo, primo segundo del fundador. Sucede don Sebastián Bravo, clérigo de menores, hijo de Antonio Bravo y de María de Perea (hija de Andrés de Perea y de María Cid y ésta es hija de Catalina Cid, prima segunda del fundador). Hay documentos de fecha 1646 a 1774. 
 
CAPELLANÍA DE DON JUAN DE MEDINA PASTOR (1645): 
Sucede Juan Palomo, hijo de Juana Bravo de Medina, viuda, que era prima segunda de Diego de Medina, padre del fundador.

CAPELLANÍA de SAN JUAN BAUTISTA: 
Fundada por  DON JUAN  MORILLO DE MEDINA, clérigo y Comisario del Santo Oficio (1653-1752). 
Sucede Francisco Antonio Gabriel Hidalgo Chacón de Arévalo. Aparece documentación de petición por don Ignacio de Arévalo y Escobar, y de don Alonso de Arévalo y Escobar, hijo del alcaide del castillo. Don Francisco Morillo de Medina, abogado de los Reales Consejos, fue hijo legítimo de María Sánchez la Baqueriza y ésta hermana carnal del licenciado don Juan Morillo de Medina, fundador. El licenciado don Juan Francisco Morillo Cid de Medina, rector y cura fue su último poseedor.




CAPELLANÍA DE DOÑA MARÍA XIMÉNEZ (1624): 
Esposa de Cristóbal Bravo Blasco; su hija fue Leonor Bravo, viuda de Juan Velarde, y otro hijo, Pedro Bravo de Medina casado con doña María Morillo Velarde.
Sucede el sacerdote don Juan Cuadrado y otros miembros de la familia Bravo de Medina, y don José RAMIREZ GALÁN, (hermano del Obispo de Tuy fray Lucas Ramírez Arias), que había ejercido de canónigo en la Catedral de Tuy, pero a la muerte del Obispo regresó a su tierra. José fue presbítero de las Iglesias de Castro y Espejo, excanónigo y tesorero de la Catedral de Tuy en el Reino de Galicia, murió en 1785 y enterrado en Torremilano. Según su partida de bautismo, nace en Torremilano y era hijo de Alonso Ramírez Galán y de Josefa María de Arias. (Su hermano, fray Lucas, nació en Belalcázar y se encuentra enterrado en la catedral de Tuy).

CAPELLANÍA DE DON FERNANDO MORILLO VELARDE Y SU ESPOSA DOÑA MARÍA LÓPEZ: 
Sucedió don Gaspar Gallego Peñafiel. Hay datos de don Diego Pérez de Murillo Velarde, racionero de la Catedral de Córdoba.

CAPELLANÍA DE SAN ROQUE: 

Fundada por don FRANCISCO MURILLO VELARDE  y su esposa  doña MARÍA DE CÓRDOBA (1595-1839). Dice que vive en la calle Cosme (actual fray Ramírez Arias) junto a la casa de su primo Cristóbal Bravo de Medina y manifiesta que quiere ser enterrado en la sepultura donde están enterrados sus padres. Deja vinculados una serie de bienes y nombra como patrono a “don Juan Bravo de Medina, mi primo y después a su hijo y descendientes”.  Nombra capellán al “licenciado don Diego Cuadrado de Tapia, mi sobrino, hijo de don Juan Cuadrado de Tapia y de Francisca Cid, mi prima”. Fue capellán don Antonio de Góngora y Armenta. Sucede como patrono y administrador don Miguel Antonio de Medina Muñiz casado con doña María Antonia Bravo de Medina. Hay árbol genealógico.




CAPELLANÍA DE DON FRANCISCO MORILLO VELARDE: 
Casado con doña Ana López de Córdoba. Dice en su testamento “que tiene su morada en la calle Cosme que linda, con la casa de los hijos de don Cristóbal Bravo Cid, y por la otra parte con casa de Bartolomé García Labrador, y a la espalda con la calle Corredera”. Fundada en 1732. Patrono don Juan Bravo de Medina. La ocupó hasta su muerte don Lucas de Góngora y Armenta casado con doña Ana Morillo Bañuelos. Posteriormente sucede  la familia Morillo Velarde. 

El expediente de esta capellanía está unido al de la CAPELLANÍA FUNDADA POR DON FRANCISCO MURILLO VELARDE:


Casado con doña Inés de Yegros, manifiesta “que tiene su morada en la calle Cosme, que linda con casas de los herederos de Cristóbal Bravo Cid”. Hace constar su deseo de ser enterrado en la iglesia de Santiago el Mayor en la sepultura de sus padres que lleva grabada dos toros (actualmente se conserva la lápida, ubicada en frente de la capilla de Santiago). Se refiere a su sobrino don Alonso Murillo Velarde, canónigo de la Catedral de Córdoba, e igualmente se refiere a su hermano don Sebastián Murillo. Deja como patrono a su primo don Juan Bravo de Medina y a sus hijos y sucesores. Sucede como patrono don Miguel de Medina Muñiz casado con doña María Antonia Bravo de Medina. Hay documentación desde 1763-1816.





CAPELLANÍA DE LA ANUNCIACIÓN: 
Fundada por doña Lucía de Perea, viuda de don Juan Velarde de Murillo.
En el testamento de doña Catalina Montenegro, de fecha 1692, se hace constar su deseo de ser enterrada en la CAPILLA DE LA ENCARNACIÓN, donde se encuentra enterrado su esposo don Manuel Morillo Velarde.

CAPELLANÍA DE LA RESURRECCIÓN: 

Fundada por don Diego Bravo Cid, (1600-1672), era hijo de Pedro Bravo y María Alonso Morillo. Hay muchas partidas de bautismo. Entre los sucesores se encuentra Pedro Antonio de Velasco, clérigo, y el licenciado García Bravo de Medina comisario de la Santa Inquisición, o don Juan Manuel Palomo de Medina, por muerte de don Andrés Benítez Rayo; igualmente sucede Francisco de Medina Bravo Chacón. Se dice que Francisco Palomo fue hermano de María Palomo, mujer de Juan Blasco y éste era hijo de Gonzalo Palomo y Catalina Sánchez (hija de Juan Murillo “el gordo”, primo hermano del fundador. Sucedió Francisco Jurado de Perea; sus abuelos paternos eran Manuel Jurado de Perea y María de Medina Cáceres; abuelos maternos, Pedro Palomo y Juana Tocados.).  





CAPELLANÍA FUNDADA POR DOÑA MARÍA GÓMEZ DE CÓRDOBA:
(1619-1750). Sucedió don Juan de Moya Morillo Velarde, presbítero, colegial de la Magdalena de Salamanca, por vacante de don Manuel Cuadrado de Tapia. Hay partida de matrimonio de Cristóbal Bravo Cid, hijo de Cristóbal Bravo Cid y Juana Romero, con doña Agustina Bravo de Medina, hija de Francisco Chacón y Catalina Ximénez. Padrino: Juan de Moia Morillo y Juana Romero Jurado, su mujer. Hay otra partida de matrimonio de 28 de agosto de 1707 de don Alonso de Arévalo de Escobar con doña Magdalena Diez Pérez de Medina.

CAPELLANÍA QUE FUNDÓ DOÑA MARÍA BRAVO EN 1617: 
Viuda de don Juan Sánchez Alamillos. Sucede el licenciado don Diego Cuadrado Blasco de Tapia, presbítero. Hay árbol genealógico y partida de bautismo de Francisco, hijo de Francisco Solano de Arjona, natural de Montilla y de María Palomo de Yegros, natural de Belalcázar.

CAPELLANÍA DE  DOÑA MARÍA DE GAMARRO (1596-1829): 
Viuda de don Luis de Gombolán. Sucedió  Francisco Bravo de Medina, presbítero, y don Juan González Carbajal. Posteriormente sucede don Manuel de Medina, hijo de Bernardo de Medina y Rosa de Medina Aranda.

CAPELLANÍA DE DON BLAS CUADRADO DE MEDINA (1682-1786): 
La reclama José Durán. Hay numerosas partidas de la familia Palomo de Medina, de Gabriel Murillo Cáceres y Gerónima Jurado.

CAPELLANÍA DE LAS LLAGAS: 
Don Antonio de Chaves y Mendoza (presbítero de Belalcázar) funda en una cláusula testamentaria una memoria de 50 ducados de renta para que ayudaran a misa al capellán que fue de la capellanía de doña Aldonza de Saavedra, en su capilla de Las Llagas. El testamento fue entregado en presencia del licenciado García Bravo de Medina, Pedro Bravo de Medina y Rodrigo de Medina. En esta capellanía de Las Llagas, fundó otra capellanía doña JUANA DE MENDOZA: fue su primer capellán don Diego Fernández de Vargas y de la Cerda, hermano de la fundadora. En el testamento se manifiesta que también es su hermano don Fernando de Chaves. Hay documentación desde 1637 a 1712.

CAPELLANÍA DE DON PEDRO BRAVO MOLINERO: 
Sucede el presbítero don Alonso Hidalgo Chacón. Igualmente suceden don Andrés de Cáceres y Medina y don Francisco Antonio Chacón, vecino de Esparragosa de Lares.  Hay documentación desde 1651 a 1831.

CAPELLANÍA DE SAN BERNABÉ: 
Fundada por don Diego Cuadrado de Tapia, catedrático de la Universidad de Salamanca, que hace también un legado a favor de sus sobrinas monjas en el Convento de la Concepción de Hinojosa del Duque para que se le den 6000 maravedíes de renta y ordena que sucedan descendientes de sus sobrinos don Juan Muñoz Cortijo y de doña María de Medina, descendientes del abogado don Alonso García de Morillo, y de de don Andrés Bravo. Don Francisco Cuadrado de Tapia estaba casado con doña ISABEL DE GUZMÁN. En el testamento de fecha 1702, doña Juana Murillo Cuadrado, esposa de don Miguel de Medina Muñiz Atienza y Cabeza de Baca, dispuso  ser sepultada en la capilla de San Bernabé. Esta capilla desapareció con la última reforma del 1.961-1.967 y actualmente su espacio lo ocupa la sacristía.

Existen otras capellanías fundadas por belalcazareños, o personajes relacionados con nuestro pueblo, en lugares diferentes a la Parroquia de Santiago el Mayor de Belalcázar.  
   
CAPELLANÍA  DE LA PRESENTACIÓN DE NUESTRA SEÑORA EN LA CATEDRAL DE CÓRDOBA
Fundada por don Francisco Pérez de Murillo, maestre escuela, y su hermano don Rodrigo de Murillo, chantre de la referida Catedral. Hay documentación desde 1601ª 1886.

CAPELLANIA FUNDADA POR DON MIGUEL DE MEDINA MUÑIZ: 

En la iglesia de Santa Catalina de Esparragosa de Lares el 8 de Febrero de 1718 funda una capellanía don Miguel de Medina Muñiz, vecino de esta villa, para su hijo Gabriel, que tenia deseo de ascender al orden sacerdotal, y vincula una serie de bienes: entre ellos varias hazas de trigo y una huerta con árboles frutales valorada en 8000 reales de vellón.
Nombra capellán a su hijo Gabriel y después a su sobrino don Alonso Hidalgo Chacón, hijo legítimo de don Francisco Hidalgo Chacón, ya difunto, y de doña Ana Calderón, vecinos de esta villa. Para después de los días de aquéllos, dispone se llame a los parientes de don Gabriel o de don Alonso, y si se opusieren dos de igual clase, sea preferido el más pobre. El capellán deberá decir misas por las ánimas benditas y el alma del fundador. El día 13 de julio de 1727 solicita la capellanía don Alonso Hidalgo Chacón por estar vacante, al haber contraído matrimonio don Gabriel de Medina Muñiz, y ser el pariente más cercano. Documento extraído del archivo del Obispado de Badajoz.


CAPELLANÍA DEL LICENCIADO DON FRANCISCO DE MEDINA DEL CERRO: 
Fundada en la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles de Alcolea (1797). Son parientes de Belalcázar don Juan Moyano de Medina, Matías de Medina, doña María Murillo, doña Francisca de Medina; de Córdoba don Mateo Alférez de Medina. Sucede como capellán don Juan Manuel Palomo de Medina, sacerdote de Belalcázar.


LA CAPELLANÍA de DON JUAN DE CHAVES Y VARGAS: 

Natural de Trujillo y vecino de Belalcázar, fundada en EL CONVENTO DE SAN FRANCISCO de esta villa: “ordena se nombren los capellanes que presenten don Diego de Vargas, mi
 hermano y don Francisco de Medina, vicario, y después de sus vidas de cualquiera de ellos manden sean patronos el heredero que fuese y poseyese sus bienes y dejase don Diego de Vargas y el vicario que fuese de esta villa”. Hay documentos desde 1655 hasta 1777. Fueron nombrados capellanes don Fernando López de Córdoba, don Bartolomé de Medina Muñiz Atienza muerto en 1713, don Francisco Jurado de Perea hijo de don Francisco Jurado de Armenta, don Rodrigo Morillo Velarde caballero de la orden de Alcántara, hijo de don Francisco Morillo Velarde.



DON SEBASTIAN DE ARIAS RIBADENEYRA: 
Capellán del Sr. Duque de Béjar, al que antes nos hemos referido, fundó en Talarrubias una capellanía en el año 1.733. En la fachada del Convento de San Francisco de referida villa (fundado a principio del siglo XVIII) se encuentra el escudo de la familia "de Arias Ribadeneira Zúñiga".  En 1792 don Juan de Medina Muñiz y Calderón, natural de Belalcázar, contrajo matrimonio con doña Teresa de Arias Ribadeneira, natural de Talarrubias. De este matrimonio aún perviven descendientes en Talarrubias, como doña Adela Zúñiga y de Medina, o en Belalcázar numerosas familias (cuyos miembros recuerdan datos que le transmitieron sus ascendientes, como doña Dolores Suárez), y nietos de Cecilia Suárez de Medina o Rosalía de Medina. 
    
OBRA PÍA DE DON BARTOLOMÉ DE MEDINA MUÑIZ ATIENZA  Y CABEZA DE VACA
Cura rector de las iglesias de Belalcázar y abogado de los Reales Consejos,
fundada en su testamento de fecha 1712.  Manifiesta su deseo de ser enterrado en la CAPILLA DE LA RESURRECCIÓN de la  Iglesia de Santiago el Mayor de Belalcázar, que fundara don Diego Bravo, por ser su capellán y patrono; destina ciertas cantidades para misas. Anota que vive en la calle Corredera y funda una Obra Pía  en favor de los pobres de Belalcázar, vinculando un molino harinero sito en el puente del  Malagón, UN POZO DE NIEVE que se ubica extramuros de la villa, en el camino que va al castillo, y otros bienes. Reparte la herencia entre sus hermanos; deja varios legados de casas a favor de sus criados y una arroba de nieve todos los años para el Convento de San Francisco. 
Hemos de resaltar que los pozos de nieve ya existían desde los romanos. La nieve en el siglo XVIII era considerada como un artículo de lujo de gran valor, incluso  estaba gravada su venta con un impuesto. Existen varios poderes de Don Bartolomé a favor de Procuradores para la venta de miles de arrobas de nieve. Nombró patrono de la Obra Pía a su hermano don Miguel de Medina Muñiz Atienza y sus  descendientes.




EL CODICILO:  
De doña MARÍA DE GANTE,  fechado en 1704, ordena que el producto de la venta de sus casas, en Belalcázar, se destinase a decir misas en la ermita de Nuestra Señora de Belén de Cabeza del Buey y en la Iglesia de Santiago el Mayor de la villa de Belalcázar. En su testamento redactado en el año 1694 dejaba bienes a don Martín de las Monjas, a don Bartolomé de Medina, y a sus primos Bravos de Medina.
En el archivo del Obispado existe documentación de fundadores de otras capellanías en Belalcázar: licenciado don Francisco Caballero, abogado de los Reales Consejos, don Juan Rayo, Gonzalo Bravo, Catalina de Perea, Alonso Jurado Gómez, Antonia Ruiz, Antonio Murillo, Inés Moreno, Antonio y Pedro Copado, Ana de León, Diego García Rayo, Cristóbal Bravo, Bárbara de Aranda, María Brava, Bartolomé Gutiérrez Rayo, María Cid, Manuel Gallego Calderón, Juan Jurado de Perea, don Juan Sánchez Alamillo, don Blas Cuadrado Murillo, Benito Sánchez Cuadrado.

DOCUMENTACION:
Archivo del Obispado de Córdoba.
Árbol Genealógico de la capellanía de Dios Padre cedido por don José Luis Murillo.
Archivo Histórico Nacional, sección Ducado de Osuna.
Archivo del Obispado de Toledo.
Archivo del Obispado de Badajoz.
Protocolos Notariales de Hinojosa y Belalcázar.
Fotos de la Iglesia cedidas por Rafael López Monge, y propias.
                           




Cándido Gómez Suárez.                                                                                              
                                                                          Belalcázar 15 de Marzo del 2016.