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sábado, 6 de febrero de 2016

APELLIDO DE LOS MEDINA


ESCUDO DE LOS MEDINAS
EN LA FACHADA DE LA CASA DE ROSALíA DE MEDINA EN LA     CALLE BLAS INFANTE  Nº 28 (CONOCIDA COMO CALLE LARGA)
En el Archivo Histórico Nacional hallamos el expediente de hidalguía de don Juan de Medina Muñiz y Atienza (1713), donde se le declara hijodalgo notorio de sangre como descendiente de don Gabriel de Medina Muñiz, caballero notorio. Se le autoriza, en su escudo, a usar “las Armas de los Medinas que son cinco estrellas en campo de oro, de que usaron Vuestros padres y abuelos”. Se le expide la hidalguía a fin de que surta efectos en Medina de Rioseco, Belalcázar e Hinojosa, y en cualquier otra villa o lugares del Reino. Don Juan aparece en varios documentos como teniente de corregidor del condado de Belalcázar.
Su padre, el Licenciado don Gabriel de Medina Muñiz, fue Corregidor de Burguillos del Cerro(1668), según consta en el libro “nobiliario de Extremadura” (de Barredo y Cadena). La casa destinada al Corregidor, en dicho municipio, ha sido convertida en un museo. Esta villa pertenecía al señorío de los Sotomayor.
En el libro de Matías Ramón Martínez “Historia de Burguillos del Cerro” se afirma que durante el mandato de este Corregidor se concluyeron las obras del pilar viejo que se surte con el sobrante de la fuente del Llano “con el fin del bien público de los vecinos de la villa y los forasteros que pasen tengan con qué dar de beber a sus ganados”. Para recuerdo de ello colocaron sobre la cañería una piedra con la inscripción que dice así:

 El autor lo menciona como asistente en 1671, en representación del Concejo, a un sínodo convocado por el Obispo  de Badajoz Fr. Francisco de Rois y Mendoza. Se detalla que el Duque de Béjar se reservaba el nombramiento del cargo de Corregidor, para el que siempre solía designar a un licenciado en derecho, y duraba en el cargo el tiempo que el mismo creía conveniente. También nombraba al alcaide del castillo, al teniente de corregidor,  al guarda mayor de las dehesas, al tesorero y al alguacil mayor. No había verdugo, por lo que si alguna vez se necesitaba, tenían que buscarlo fuera.
Los corregidores podían ser letrado o de capa y espada; presidían las reuniones del cabildo, con voto de calidad, y ejecutaban sus acuerdos, con competencias en justicia, policía, hacienda, comercio y obras públicas.
De su nombramiento como Corregidor del Condado de Belalcázar  aparecen documentos en el Archivo Histórico Nacional relacionados con el mismo: El traslado de una requisitoria otorgada por don Gabriel de Medina Muñiz, Corregidor y justicia mayor de Belalcázar, para que se detuviese al capitán Fernández, vecino de Hinojosa del Duque, por haberse resistido a la justicia (1673). Hay una carta de Gabriel de Medina informando a Manuel Diego López de Zúñiga Mendoza X duque de Béjar, XII Conde de Belalcázar, de las penas que se han impuesto durante el tiempo que fue Corregidor de Hinojosa del Duque. Varios documentos relatan las visitas de inspecciones que realizó en diversas poblaciones.
En el Archivo de la Real Chancillería de Granada se custodia el pleito eclesiástico que mantuvieron don Gabriel de Medina Muñiz y el marqués de Santaella (Aguayo Muñiz de Godoy y Enríquez). También hay una Real Provisión del año 1681 de estado de hijodalgo notorio de sangre a favor de don Gabriel de Medina Muñiz.
Consta en los archivos la existencia de sus hijos don Juan, don Miguel y don Bartolomé de Medina Muñiz Atienza y Cabeza de Vaca, sacerdote y abogado de los Reales Consejos. Miguel, teniente corregidor de Belalcázar, casa con doña Juana Calderón, vecina de Esparragosa de Lares y su hijo, Gabriel de Medina Muñiz contrae matrimonio con doña María Josefa Gómez Bravo y Pizarro, vecina de Cabeza del Buey; su nieto, Gabriel de Medina Muñiz contrae matrimonio en la Iglesia de San Andrés de Córdoba en 1768 con doña Gabriela Calderón de Medina, ambos naturales de Belalcázar (libro 7, folio 145). El hijo de este matrimonio, Juan, obtiene Real Provisión de estado de hidalguía en La Real Chancillería de Granada, al trasladar su residencia temporal a Talarrubias, para casarse con doña Teresa de Arias Ribadeneira y Cano Cortés. La Real Provisión resalta los cargos de regidores y alcaldes detentados por su padre y abuelo en la villa de Belalcázar, (legajos 139-4 y 153-64, año 1792). El hijo de éste, Gabriel de Medina y de Arias, contrae matrimonio con doña María Antonia Morillo Velarde (hija de don Tomás Francisco, regidor Decano, Familiar del Santo Oficio y alguacil mayor de Belalcázar en 1818); y otro de sus hijos, Juan, contrae matrimonio en Talarrubias con doña Dolores de Arias y Diez Madroñero. Don Galo Diez Madroñero y Godoy, natural de Talarrubias, caballero de la orden de Alcántara, fue Gobernador de la Serena (1808-1835).
Doña Rosalía de Medina Molera y doña Cecilia Suárez de Medina (n.1892), eran descendientes de los hermanos don José y don Juan Galo de Medina y Morillo Velarde, y de éste desciende también don Lorenzo de Medina García (tío de Cecilia), capellán del Convento de Santa Clara de Belalcázar en 1914. Don Manuel Suárez García (esposo de Cecilia), era hijo de doña Francisca García de Medina (n.1855) y nieto de doña Vicenta de Medina Morillo Velarde (hermana de José y Juan Galo).
Doña Teresa de Arias pertenecía a la familia de fray Lucas Fernando Ramírez Arias, Arzobispo de Sante Fe (Bogotá) y Obispo de Tuy (Pontevedra), e hijo del doctor don Alonso Ramírez Galán y doña Josefa María de Arias; su abuela era doña María de Arias, y su bisabuela doña Josefa de Arias, descendientes de don Juan Beltrán y doña María de León (Archivo de la Catedral de Tuy).
 Doña Ángela de Medina Sendín de Paramato, viuda de don Juan de Arévalo y Escobar, era hija de don Juan de Medina Muñiz y Atienza, teniente corregidor del condado de Belalcázar, y de doña Isabel Sendín de Paramato natural de Herrera del Duque. (El Memorial del Convento de San Diego de Alcalá menciona a fray Juan Sendín y su linaje).
En el expediente de ingreso como religioso de la orden de Alcántara de don Alonso Josef de Arébalo Escobar de Montenegro y Trillo (1771), se afirma que es hijo de don Ignacio Arébalo de Escobar alcaide del castillo de Belalcázar y nieto de don Alonso José de Arévalo y Escobar alcaide del castillo Palacio fortaleza de esta villa y de doña Magdalena Díez Pérez de Medina y Morillo. Entre sus antepasados se encuentran don Diego Martín de Montenegro, natural de Fuenteobejuna; don Matías de Chaves (hijo de don Juan de Montenegro y doña María de Chaves), casado en Cabeza del Buey con doña Margarita María (hija de don Manuel Bravo de Medina y doña María Alonso la Romera, su mujer). Asímismo, encontramos documentos de otros familiares, don Diego de Montenegro y doña Teresa de Hinestrosa o doña María de Guzmán.
En el testamento de doña Ana María Montenegro y Trillo, esposa de don Ignacio de Arévalo y Escobar, se instituye herederos a sus cinco hijos: doña Magdalena, doña Juana, doña María, don Alonso y don Juan Francisco. Observamos en los documentos examinados que utilizan muchos apellidos unidos y, a veces, alteran su orden u omiten otros. Así, descubrimos los apellidos Sánchez, Conocedor, Murillo o Cid de Medina… En el año 1745, doña Ángela de Medina Muñiz viuda de don Juan Sánchez Arévalo (hijo de don Alonso de Arévalo Escobar), contrae nuevo matrimonio con Manuel Calderón de Céspedes y Pravia.
En el libro de matrimonios de la Iglesia de Nuestra Señora de Armenteras de Cabeza del Buey existen inscripciones de esta familia Sánchez Arévalo. Los Arévalos vinieron desde Trujillo, con el Comendador Rol Díez, a Cabeza del Buey. El Nobiliario de Extremadura se refiere al blasón de los Sánchez Arévalo, en la capilla del Sagrario de la Iglesia Parroquial de Villanueva de la Serena, y lleva entre otras armas..."cinco puntas de alabarda o hacha puestas en aspa; y una cabeza cortada sujetada por un brazo moviente del flanco siniestro”
Alabardas o hachas  u  ¿hoces?
La similitud con las hoces del escudo de la casa de los Lunas, o de los Guzmanes de Córdoba (que antes perteneció a los Hoces), es patente en el escudo de la calle Blas Infante nº 2 de Belalcázar (calle larga).

         
  
                                                                                 
                        
                     








                                                           
                                                                                            Casa de los Lunas ( Córdoba )               
En 1681 se celebró en Belalcázar el matrimonio de don Alonso de Arébalo Murillo y Escobar (hijo de don Alonso de Arébalo Murillo de Escobar y de doña María de Adame, vecinos y naturales de Villanueva de la Serena), y doña María Rodríguez de Pastrana (hija de don Juan Rodríguez Hidalgo y doña María Gutiérrez de Pastrana, vecinos y naturales de esta villa). Fueron sus padrinos: don Iñigo de Guevara, caballero de la orden de Alcántara, y doña María Calderón, su mujer. Fueron testigos: don Antonio de Ulloa Sotomayor, don Pedro Caballero Remellado, teniente corregidor, y don Pedro Gutiérrez de Zúñiga.
La familia Arévalo de Escobar de Medina Morillo Velarde vivía en la casa de la calle Blas Infante nº 2 de Belalcázar. Tras conocerse estos nuevos datos y documentos, se confirma que  el escudo de la fachada de la casa correspondía a sus linajes.
El blasón de los Sánchez Arévalo, en la capilla del Sagrario de Villanueva de la Serena (antes llamada de la Salutación), llevaba también las armas de los Ponce de León (ocho escudetes cargados de una faja), y un brazo moviente con una llave en palo. En 1899 fueron enterrados, en referida capilla, los restos del III marqués de Torres Cabrera, cuya familia es depositaria de los derechos.
En el archivo del Obispado de Córdoba encontramos la certificación de bautismo de doña Josefa, hija de don Francisco Hidalgo Chacón de Arévalo, natural de Belalcázar, y de doña Ana Chacón y Ortiz, natural de la villa de Herrera del Duque. Abuelos paternos, don Antonio Hidalgo Chacón, natural de Esparragosa de Lares, y doña Juana de Arévalo, natural de Belalcázar. Abuelos maternos, don Francisco Hidalgo Chacón, natural de Esparragosa de Lares, y doña Francisca Josefa Gómez y Ortiz natural de Herrera del Duque. Madrina: doña Magdalena Joaquina de Medina y Morillo, su bisabuela paterna.
 En referido archivo, vemos el certificado de bautismo (1749) de Juana Cayetana, hija de Miguel Cuadrado de Medina. Padrinos don Antonio Hidalgo Chacón y doña Juana de Arévalo, su mujer. Testigos: Juan y Francisco de Morales y Fernando Carrillo. Doña Juana casó en 1782 con don Miguel de Medina Muñiz, descendiente del corregidor. Igualmente, consta el matrimonio de don Gabriel de Medina Muñiz con doña Lucía Hidalgo Chacón.
Junto al escudo de los Medinas, en la fachada de la casa de Rosalía de Medina, se alza el escudo de los Morillo Velarde:

En el expediente de pruebas de ingreso como caballero de la orden de Alcántara de don Fernando Ignacio Morillo y Chaves se menciona a su abuelo paterno, don Rodrigo Morillo (1602) y a sus bisabuelos paternos, don Alonso Pérez de Morillo y doña Ana de Chaves. En el mismo se describen las armas de sus apellidos.
 El escudo de los Chaves (cinco llaves), lo localizamos en la Iglesia de Santiago de Belalcázar, situado sobre la Capilla de los Sotomayor. También aparece en esta Iglesia el escudo de los Morillo Velarde; las armas más características de este apellido son: un águila que mira a la derecha o a la izquierda (como la de los Velarde de Santillana de Mar), un castillo y escalera o un castillo y león en Belalcázar y Dos Torres, un brazo armado de caballero con un alfanje o una cabeza cortada, y en el escudo de Campanario figuran dos cabezas cortadas.
Los Muñices eran originarios de Asturias y varios miembros de esta familia bajaron al sur de la Península, para participar en la reconquista de Baeza y Córdoba.  Don Pedro Muñiz de Godoy casó con doña Isabel González de Hoces. (Linajes de la Casa de Cabrera de Córdoba). Como dato curioso, Cristóbal Colón casó con doña Felipa Muñiz perteneciente a una rama del linaje de los Muñices que pasaron a Portugal.
Los Medinas participaron en la reconquista de Sevilla y diversos caballeros de este linaje se dispersaron por Andalucía y Extremadura.
 El apellido de Medina existe en Belalcázar desde tiempo muy antiguo. Fundadores del hospital de San Antonio de Padua (1398-1454) fueron: Bartolomé de Medina, Francisco Bravo, Antonio Palomo y Francisco y Alonso Cuadrado (Ramírez y las Casas-Deza).
 Molinero Merchán menciona a don Juan de Medina….caballero hijodalgo, que han obtenido de forma permanente empleo de alcaldes y regidores por el estado noble en los pueblos de origen y residencia, emparentando con las familias más distinguidas del país. Menciona a don Bartolomé de Medina como Maestre de Campo del rey nuestro señor y Gobernador de Castela de Mar en el reino de Sicilia, fundador de unas capellanías en la catedral de Córdoba… (Torremilano y Torrefranca: hidalguía y heráldica).
El nobiliario de Extremadura alude a doña María Bravo de Medina, casada en Belalcázar con don Francisco de Gante Belvedé en 1633. Aclara que los Gante son una antigua familia de los Países Bajos que llega a España con la Casa de Austria y una línea procedente de Belalcázar (Córdoba) forma casa en la villa de Cabeza del Buey; en sus casas de la calle Larga en la villa cordobesa traen Armas….una reja de ventana y en posición de banda, un bastón o tronco nudoso, de sinople. (En el escudo de los Medina pueden observarse estas armas, junto a las seis cabezas de vacas, propias del linaje Cabeza de Vaca. En el escudo también aparece una cruz potenzada y tres fajas; un castillo y león, en composición igual a las armas de Castilla y León que lo llevan determinados linajes de los Medinas y las cinco estrellas).
 Firman como testigos de Belalcázar en el expediente de pruebas de ingreso en la orden de Alcántara de Francisco Gante y Berrio Gante y Becerra, don Juan Palomo de Medina, cura rector y  don Alonso de Arévalo y Escobar. Don Francisco Gante casó con Dª María Antonia Salcedo San Miguel Rol y Palomeque, descendiente de don Gaspar de Salcedo y doña María Morillo Velarde, naturales de Campanario, (Dionisio A. Martín “don Francisco de Salcedo y Aguirre, marqués del Vadillo”).
Don Felipe Baltasar de Gante y su esposa doña Luisa Enríquez Sarmiento de Luna tuvieron muchos hijos, entre ellos a doña Leonor de Gante, y de este matrimonio descienden numerosos hijosdalgos. Los Gante de Cabeza del Buey proceden de don Tristán de Gante (Faustino Menéndez Pidal “fray Martín de Egüés y de Gante”).
En el listado de los mayores posesioneros de hierbas de la Mesta en la Comarca de la Serena, aparecen los Gante, Gómez de la Hidalga, Medina Muñiz… 
 Los autos de bienes de difuntos (Archivo General de Indias) contiene el testamento del capitán don Alonso de Medina, natural de Belalcázar en Extremadura, y difunto en los Reyes, quién dejó la mitad de sus bienes a la iglesia mayor de su patria. (1641).
Hay una serie de sacerdotes con el apellido de Medina, conforme a los datos que obran en los expedientes de limpieza de sangre (Obispado de Córdoba):
Fernando Bravo de Medina (órdenes 1720), hijo de Fernando de Medina y Luisa Bravo. Padrino: Fernando Ignacio Morillo (caballero de la orden de Alcántara). Firma don Juan de Cáceres y Medina teniente cura de don Bartolomé de Medina y Atienza vicario de las iglesias de Belalcázar.
D. Fernando Chaves (1659), hijo de Diego Bravo y María de Chaves. Padrinos: Antonio de Chaves y su esposa Juana de Vargas.
Juan de Medina (1673). Padres: Bartolomé de Medina e Isabel de Murillo de la Rosa.
Juan Armenta y Medina (1676) hijo de Miguel Bravo de Armenta y Ana Bravo de Medina.
Juan Cayetano de Medina (1696) hijo de Diego de Medina y María de Perea. Compadres: Manuel Romero y Catalina Chaves, su mujer. Aparece firma de Fernando Chaves y Mendoza.
Andrés de Perea Rayo(1667). Padrino: Pedro Gutiérrez Cid de Valencia y María Cid, viuda de Juan Bravo
Francisco Bravo Chacón (1692) hijo de Juan de Medina Bravo y Ana de Murillo de Chacón. Padrinos: Bartolomé Sánchez Rayo de Medina e Isabel de Guevara.
 El nobiliario de Extremadura menciona a Juan Bravo de Medina, de Belalcázar, casado con María Blanco, nacida en Cabeza del Buey, padres de Diego de Belalcázar (1684-1732), religioso de Guadalupe.
No podemos olvidar a fray Miguel de Medina, teólogo de fama universal.
El expediente de ingreso como religioso de la orden de Alcántara de don José Murillo de Medina(1665), certifica que es hijo de Ana de Medina y Manuel Murillo, naturales de Belalcázar. Son antepasados suyos: don Rodrigo Murillo natural de Belalcázar y doña Isabel de Yegros natural de Cabeza del Buey, don Fernando Morillo y su esposa, doña Juana de Valdivia, naturales de Campanario.
Actualmente, vecinos de nuestro pueblo descienden de estas familias a través de los enlaces matrimoniales celebrados a lo largo de generaciones. Es evidente la endogamia que había y, en consecuencia, compartían los mismos linajes. Como escribió don Gabriel Delgado Gallego: “nuestros antepasados esperaban que narrásemos lo que fueron y demos a conocer lo que pensaron. El pasado es raíz del presente y germen del futuro”.
 Lo relatado en este trabajo es fruto de mucho tiempo de investigación y sólo parte de la documentación recopilada personalmente en archivos, o aportada por diferentes colaboradores, con el fin de conocer y dar a conocer la historia de nuestro pueblo. Ha sido muy importante la transmisión oral de mi familia y el estímulo que de ellos he recibido, y de amigos o paisanos tan interesados en descubrir los personajes que antes pisaron las calles, o habitaron sus casas.
Como final, unos versos de un poema de 1849, publicado por Carmen Fernández-Daza, de la ilustre escritora Vicenta García Miranda y dirigidos, en una carta, a su primo Francisco Borja  Morillo de Belalcázar, al que impedían sus allegados que visitara Campanario, acaso temiendo malas influencias, y la autora enterada de estas circunstancias, no deja títeres con cabeza:
Di a los Medinas ……
D. Manuel, D. Agustín,
que está conocido el fin
que llevan en ser burlones;
que aunque buenos corazones
tienen, no dejan por eso
de envidiar que el bello sexo
a otro cede sus favores…
Adiós, no te digo más:
pero si hay algún cristiano
que te diga: “si te vas
aquí no vuelvas jamás”,
yo le sentaré la mano.
Este documento del expediente recoge las armas de los de Medina.
BELALCAZAR  28  DE MARZO  DEL  2.014   CÁNDIDO GÓMEZ SÁREZ

LOS MEDINAS EN LA MEZQUITA CATEDRAL
En el Archivo de la Catedral de Córdoba se encuentra el voluminoso expediente de don Antonio de Medina y Pacheco de Guzmán, nombrado por su Majestad en 1755 miembro del Cabildo catedralicio. Fueron sus padres don Manuel de Medina y doña María Pacheco. En la información documental y testifical se detalla: "que el pretendiente, su padre, abuelos paternos y demás ascendientes han sido cristianos viejos de limpia estirpe. Don Blas de Medina, su
abuelo paterno, con sus hermanos, en las villas de Belalcázar, Hinojosa de Córdoba, Cabeza del Buey y Esparragosa de Lares en Extremadura, ganaron ejecutorias de hidalguías en la Real Chancillería de Granada y tuvieron en ellos los empleos honoríficos de Alcaldes y regidores por el estado noble; y don Gabriel de Medina, su bisabuelo, fue Corregidor de Hinojosa de Córdoba, habiendo servido antes a su Majestad de capitán de caballos. Manuel de Medina, padre del pretendiente, fue cadete en uno de los regimientos veteranos de su Majestad en compañía de su hermano Gabriel de Medina, ejerciendo en la villa de Gibraleón el cargo de sargento mayor de milicias, y haber obtenido los empleos de honor como juez y teniente de corregidor de la villa de Cartaya, y Corregidor en la villa y estado de Curiel en Castilla la Vieja por tres años, y Alcaide de su fortaleza, habiendo ganado una ejecutoria de hidalguía de las más distinguidas despachadas por su Majestad".
En el Archivo Histórico Nacional con sede en Toledo, en la sección del Ducado de Osuna, hallamos el legajo donde consta como Corregidor de Curiel (Valladolid) don Manuel de Medina Muñiz y Atienza (1738-1741).
En los diversos documentos examinados observamos que la familia de Medina, durante varias generaciones, ostentaron cargos en los territorios dominados por los Sotomayor. Don Gabriel de Medina Muñiz, nacido en Medina de Rioseco, fue Corregidor de Burguillos del Cerro, Hinojosa del Duque, del Condado de Belalcázar, y anteriormente ejerció sus funciones en Bayona (Galicia). Lo mismo sucede con sus hijos y descendientes, en las villas de Curiel, Villalpando, Guzmán, Belalcázar…. Don Gabriel de Medina Muñiz intervino en la delimitación de los términos de Villanueva del Duque e Hinojosa.
En la Iglesia Parroquial de Santa Cruz de Medina de Rioseco, donde la familia de Medina y de Prado poseía capilla propia,  hallamos una partida de bautismo de fecha 15-3-1628 de Gabriel, hijo de don Blas de Medina y de doña Antonia Muñiz; fueron sus padrinos, don Daniel de Aguilar y doña Catalina Muñiz. Testigos, don Juan de Vega y don Francisco de León. Firma el licenciado don Juan de Valencia.
De los documentos encontrados se desprende que don Gabriel de Medina tuvo, al menos, cuatro hijos: Blas, Juan, Miguel y Bartolomé de Medina Muñiz Atienza y Cabeza de Vaca. En los últimos años de su vida aparece residiendo en Belalcázar con su hijo Bartolomé, sacerdote y abogado de los Reales Consejos. En la Chancillería de Granada se custodia la Real provisión de hidalguía de su hijo Miguel, teniente de corregidor de Belalcázar, expedida para que surtiera efectos en Cabeza del Buey y en Esparragosa de Lares donde contrae matrimonio con doña Juana Calderón. Hay otra hidalguía de su otro hijo Juan, expedida en 1713, para que surtiera efectos en Medina de Rioseco, Hinojosa y Belalcázar.
El expediente de la Catedral de Córdoba contiene una transcripción de la partida de bautismo de Blas (abuelo del pretendiente) de fecha 3-1-1654, nacido en Bayona, hijo de don Gabriel de Medina y de doña María de Rojas; fue su madrina, doña Ana Moscoso de Sotomayor. Se informa que "los ascendientes del pretendiente se hallan entroncados con las más ilustres y principales familias, y con algunos títulos de Castilla, teniendo parentesco muy inmediato con el Marqués de Buenavista, don Alonso de Medina, teniente coronel que fue del regimiento de caballería de Sevilla y por consiguiente, con don Martín de Medina, su hermano, teniente primero de guardias de la infantería española".
En el Archivo Histórico Nacional se detallan los méritos que constan en el nombramiento del primer marqués de Buenavista: ser caballero de la Orden de Santiago, pertenecer como capitán a la Armada Real y ser descendiente de una de las doscientas familias que participaron en el repartimiento de Sevilla. (Doscientos fueron los caballeros que más se distinguieron en la reconquista de Sevilla luchando junto al rey Fernando III “El Santo”). En 1916, el título de marqués de Buenavista lo ostentaba don José Luis de Medina y Carvajal, hijo de don Manuel de Medina y Garvey IX Conde de Mejorada, IV marqués de Esquivel y tío del Duque de Feria don Rafael de Medina y Fernández de Córdoba. (En la página web de la Fundación Ducado de Medinaceli se remonta el linaje de los Medinas hasta 1188).
En el citado expediente de la Mezquita-Catedral de Córdoba se informa que el pretendiente “es pariente del Ilmo. Sr. Don Alonso de Salizanes y Medina, Obispo que fue de la ciudad de Córdoba”. Era hijo de don Gaspar de Medina, natural de Medina de Rioseco y de doña Josefa Sánchez y Salizanes, natural de Zamora. Ejerció de Ministro General de la Orden Franciscana y asistente espiritual de sor María de Agreda, abadesa, con fama de santidad, escritora, confidente y consejera de Felipe IV en asuntos políticos y de gobierno. Don Alonso fue nombrado obispo de Oviedo en 1668 y de Córdoba en 1675. Su mandato se caracterizó por su generosidad hacia los pobres, y por pagar, de su propio peculio, la construcción de la magnífica capilla de la Purísima Concepción de la Mezquita-Catedral, en la que resaltan los bellos mármoles que la recubren y las impresionantes esculturas, realizadas por Pedro de Mena. Gozó de gran poderío, pues logró construir su mausoleo episcopal en la primitiva mezquita de Abderramán I, e hizo colocar sus blasones hasta en cinco lugares de la misma, apreciándose en ellos las armas de los Medinas en el cuartel 2º, de oro, cinco leones en sotuer, y en el 3º, ajedrezado de plata y gules y sobre los de plata aspas o husos y en uno de ellos, una flor de lis, (Molinero Merchán). El obispo llegó acompañado de su hermano don Antonio de Medina, que fue vicario general de la diócesis de Córdoba. En su capilla fueron enterrados varios familiares, canónigos, como don Francisco de Ayuda y Medina y don José de Medina y Corella, arcedianos de los Pedroches.

Capilla :dedicada a la Purísima Concepción, fundada por el obispo fray Alonso de Medina y Salizanes existiendo una inscripción bajo la cúpula, recordando a este obispo  donde se haya sepultado.
            


















Pedro de Mena y Melchor de Aguirre, Retablo y esculturas de la capilla de la Inmaculada
Concepción (1679-1681). Catedral, Córdoba. Foto Oronoz Capilla de Nuestra Señora de la Concepción.

Don José de Medina y Corella (1726-1804), de familia paterna originaria de Medina de Rioseco, dejó en su testamento un legado de 300.000 reales para que el cabildo catedralicio, del que formaba parte, creara un Monte de Piedad, (que después se convertiría en Cajasur). Su hermano era el conde de Zamora de Riofrío.
Observamos que los Medinas, en sus escudos, utilizan como armas el león o cuartelado con castillo y león, y los Rojas utilizan en campo de oro, cinco estrellas de ocho puntas de azur y puestas en sotuer. Estas armas pueden observarse en el escudo de los Medinas que se encuentra en la fachada de la casa sita en la calle larga nº 28 de Belalcázar.
El expediente del archivo de la Catedral de Córdoba hace referencia a la abuela paterna del pretendiente, doña María Antonia Sotelo, "hija de don Gaspar Sotelo y doña Jacinta de Ojeda y Valcárcel, natural de Monforte de Lemos, originaria y descendiente de los Sotelo de Mascaraque y Toledo, cuya familia, además de las ilustres conexiones y enlaces que tienen con las principales casas de otros lugares, lo tienen muy inmediato con el actual Mariscal de Castilla; habiendo ejercido los primeros y honoríficos empleos, y en la ciudad de Toledo goza de varios patronatos de capillas en las que tienen entierro y fundadas capellanías, siendo patrono de la capellanía de Santa Eulalia de Toledo, en la que tienen sepulcro, el derecho de presentar capellanes y lo gozan con el mayorazgo de esta familia". El Mariscal de Castilla era don Andrés Téllez Girón y López Pacheco, VII duque de Uceda, (descendiente de don Francisco de Sandoval y de Rojas, duque de Lerma, valido del Rey Felipe III).
"Doña Jacinta Ojeda y Valcárcel, madre de doña María Antonia, fue natural de Monforte de Lemos en Galicia, cuya familia se haya entroncada con las más elevadas de aquél reino; su hermana, doña Francisca, casada con don Pedro Villamarín y Osorio caballero distinguido y Capitán General que fue de la provincia de Veragua; y son ciertos estos datos por el testamento realizado en la villa y corte de Madrid en el que constan varias fundaciones de capellanías y preeminencias de esta familia, de mayorazgo que gozan en la referida villa y su casa como la más distinguida que se ha mantenido y mantiene en ella".
"Don Roque Pacheco, abuelo materno del pretendiente, fue hijo de don Francisco Pacheco y de doña Ana de Rojas y Haro, natural de la villa y corte de Madrid; gozaron de empleos honoríficos del estado noble, siendo el origen del apellido Pacheco una de las más ilustres y distinguidas familias, y varios ascendientes han sido
caballeros cruzados. Don Juan Pacheco de la Orden de Santiago abuelo paterno de don Roque, tuvo por legítimo hermano al Ilmo. Sr.   Don Francisco Pacheco, Obispo de Cuenca". El Obispo de Cuenca crió a su sobrino Don Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, primogénito de don Diego Roque López Pacheco y Portugal, marqués de Villena y Duque de Escalona, y de doña Juana de Zúñiga y Mendoza, hija del Duque de Béjar, al quedar huérfano de padres. El Obispo le dejó su librería, y parte de los libros procedían de la rica biblioteca del Conde-Duque de Olivares, (valido de Felipe 1v) don Gaspar de Guzmán.
"Don Francisco Rojas, hijo de don Agustín de Rojas y doña Isabel Patiño, gozó del estado noble y ganó ejecutoria de hidalguía en la Chancillería de Granada, entroncando con las más ilustres y distinguidas familias, habiendo obtenido puesto en el Consejo de su Majestad; don Juan del Castillo y La Concha de Cano, del Consejo de Hacienda, y don Sebastián  en el Consejo de su Majestad, en la contaduría de Cuentas, tío de doña Ana de Rojas".
Por último, aparece la información de que "don Blas de Medina (abuelo paterno del pretendiente) vino a la villa de Gibraleón, en la que murió, y fue enterrado en el Real Convento del Carmen Calzado; y su esposa, doña María Antonia Sotelo, fue enterrada en la Iglesia Mayor de San Juan Bautista, en una bóveda que está en su capilla mayor, al lado del Evangelio".


















Convento de Nuestra  Señora del Carmen (Gibraleón)            Iglesia Parroquial de San Juan Bautista (Gibraleón)

En el Convento del Carmen Calzado se encontraban enterrados en la capilla mayor los antepasados del Duque de Medinaceli: el Infante don Alfonso de la Cerda, nieto de Alfonso X “El Sabio” y su esposa Mafalda, nieta de Luis rey de Francia, los cuales fundaron este Convento.
En esta población fueron enterrados también en su Parroquia los restos del Duque de Béjar, marqués de Gibraleón y conde de Belalcázar, don Francisco Diego López de Zúñiga Sotomayor y Mendoza, el mecenas que financió la primera edición de “El Quijote”.
En conclusión: ha sido muy importante el hallazgo de este documento inédito porque confirma los vínculos existentes entre los Medinas de Belalcázar, con los Medinas de la ciudad de Medina de Rioseco, y con los caballeros de este linaje que participaron en la reconquista de Sevilla. Los datos que revela  enriquecen un poco más la historia local de nuestro pueblo, y nos da a conocer nuevos personajes relacionados con sus habitantes, como ya se detallaba en el anterior trabajo de investigación: el “escudo de los Medinas”, en el que se acreditaba como descendientes de don Gabriel de Medina Muñiz y de Arias, a los familiares de doña Cecilia Suárez de Medina, Doña Rosalía de Medina Molera o don Manuel Suárez García, nietos respectivamente de don Juan Galo, de don José y de doña Vicenta de Medina Morillo Velarde. También descienden de ellos otros belalcazareños a través de los enlaces matrimoniales habidos durante varias generaciones. En los archivos de la Mezquita y del Obispado existen numerosos expedientes de religiosos pertenecientes a esta familia y el azar nos ha permitido descubrir esta interesante información que pone de manifiesto el parentesco con los linajes pertenecientes a la alta nobleza del país, y nos da una idea de la influencia y poder político, económico, social y eclesiástico del que disfrutaron en su momento.
Como final reproduzco algunas páginas del citado documento.              
                                                                                                                                                                                        CÁNDIDO GÓMEZ SUÁREZ